Noticias del lunes, 13 de julio de 2026
Resumen de noticias del lunes, 13 de julio de 2026 - Chile
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Casos del lunes, 13 de julio de 2026
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Derrota de EEUU en la ONU y la peligrosa contraofensiva de Washington contra Cuba
19:45 El rechazo mayoritario al bloqueo en la Asamblea General de la ONU desata nuevas amenazas y un giro discursivo que enciende las alertas en la comunidad internacional. Águeda Sáez Fick.… La entrada Derrota de EEUU en la ONU y la peligrosa contraofensiva de Washington contra Cuba se publicó primero en El Siglo.
Cuba condena nueva ronda de medidas coercitivas de EEUU
19:45 Como parte de su política de hostigamiento y asfixia económica contra la nación caribeña, el Gobierno de Estados Unidos extendió sus medidas restrictivas a otras 10 entidades cubanas, incluido el… La entrada Cuba condena nueva ronda de medidas coercitivas de EEUU se publicó primero en El Siglo.
Exvicepresidente de EEUU Al Gore opina sobre Michelle Bachelet: "Creo que sería una secretaria general de la ONU fantástica"
19:45
gobierno
Comisión de Hacienda del Senado despacha a la sala la megarreforma del Gobierno
19:15
Comisión de Hacienda del Senado despacha a la sala la megarreforma del Gobierno
18:45
Gobierno anuncia proyecto para modificar el ciclo de cálculo de la jornada de 40 horas y un estatuto laboral para el turismo
18:30 La iniciativa establecerá un régimen general que permita distribuir la jornada ordinaria en un ciclo de hasta 16 semanas; y en el caso especial del sector turismo y sus actividades conexas, un régimen que permita distribuir la jornada ordinaria en un ciclo de hasta 52 semanas. The post Gobierno anuncia proyecto para modificar el ciclo de cálculo de la jornada de 40 horas y un estatuto laboral para el turismo appeared first on The Clinic.
seguridad
En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población
19:45 Hubo reuniones previas con la Dirección de Presupuestos, las actuales tratativas para asegurar el cálculo de este pago se habrían realizado sin que los trabajadores hayan sido parte de una… La entrada En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población se publicó primero en El Siglo.
Vivir sin miedo: la seguridad como pilar de la calidad de vida en China
19:30 En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y… La entrada Vivir sin miedo: la seguridad como pilar de la calidad de vida en China se publicó primero en El Siglo.
Jorge Gómez debuta como CEO de Codelco y define su sello: seguridad, estabilidad y disciplina operacional
18:45 El exmáximo ejecutivo de Collahuasi tuvo una primera jornada con una serie de reuniones y encuentros en la Casa Matriz de la estatal.
proyecto
Comité de Ministros da luz verde a casi US$ 3.000 millones en inversión: incluye megaproyecto de Codelco y nuevo Instituto Nacional del Cáncer
19:45 La instancia, que sesionó por octava vez bajo el actual gobierno, ya ha revisado 20 proyectos que tenían recursos pendientes. Con esto, ya se han resuelto iniciativas que involucran cerca de US$11.500 millones de inversión.
La minera más grande del mundo vende dos "joyitas" estratégicas en Chile para apostar al proyecto Vicuña en San Juan
18:45 La minera más grande del mundo vende dos "joyitas" estratégicas en Chile para apostar al proyecto Vicuña en San Juan Tiempo de San JuanBHP evalúa venta de planta desalinizadora en Chile Rumbo MineroBHP evalúa monetizar el sistema desalinizador que abastece a Escondida en Antofagasta Revista Digital Minera REDIMINBHP estudia vender agua y energía que abastecen a Escondida Chile País MineroBHP estudia vender desaladora y líneas eléctricas en Chile Bloomberg.com
Gobierno anuncia proyecto para modificar el ciclo de cálculo de la jornada de 40 horas y un estatuto laboral para el turismo
18:30 La iniciativa establecerá un régimen general que permita distribuir la jornada ordinaria en un ciclo de hasta 16 semanas; y en el caso especial del sector turismo y sus actividades conexas, un régimen que permita distribuir la jornada ordinaria en un ciclo de hasta 52 semanas. The post Gobierno anuncia proyecto para modificar el ciclo de cálculo de la jornada de 40 horas y un estatuto laboral para el turismo appeared first on The Clinic.
sistema
En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población
19:45 Hubo reuniones previas con la Dirección de Presupuestos, las actuales tratativas para asegurar el cálculo de este pago se habrían realizado sin que los trabajadores hayan sido parte de una… La entrada En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población se publicó primero en El Siglo.
Experto explica los 4 sistemas frontales de esta semana: jueves será crucial entre Biobío y Coquimbo
18:15 Ante las abundantes lluvias que se esperan para esta semana en distintos puntos del país, BiobioChile consultó a un experto sobre los detalles. El Dr. Francisco Lang, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción (UdeC), explica que se trata de 4 sistemas frontales y el más intenso tendrá lugar el jueves. “El … Continua leyendo "Experto explica los 4 sistemas frontales de esta semana: jueves será crucial entre Biobío y Coquimbo" The post Experto explica los 4 sistemas frontales de esta semana: jueves será crucial entre Biobío y Coquimbo appeared first on BioBioChile.
Seremi de Salud inspecciona posibles albergues en Ñuble ante llegada del sistema frontal
18:00 Ante la Alerta Temprana Preventiva decretada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) debido al sistema frontal que afectará a la Región de Ñuble, equipos de la Seremi de Salud realizaron inspecciones en las comunas de Pinto, Ñiquén y San Carlos para verificar las condiciones sanitarias de establecimientos que podrían habilitarse […]
kast
Rincón dice que racionamiento eléctrico está a la espera de ser firmado por Kast
18:45 La ministra de Energía, Ximena Rincón, anunció que el decreto de racionamiento eléctrico se encuentra “en revisión para que sea firmado” por el Presidente Kast.Rincón detalló que la medida busca asegurar la continuidad del suministro eléctrico ante la estrechez energética debido a la sequía. “El decreto básicamente lo que hace es ponerse en los escenarios […] The post Rincón dice que racionamiento eléctrico está a la espera de ser firmado por Kast appeared first on La Nación.
Kast sigue ronda de reuniones con el oficialismo y este martes recibirá a RN en Cerro Castillo
18:15 Una semana después de reunir a los parlamentarios del Partido Republicano en Cerro Castillo, el presidente José Antonio Kast volverá a convocar este martes, a las 20:00 horas, a la bancada de Renovación Nacional. Esto, en una nueva señal para reforzar la coordinación política y legislativa del oficialismo. La cita forma parte de la ronda … Continua leyendo "Kast sigue ronda de reuniones con el oficialismo y este martes recibirá a RN en Cerro Castillo" The post Kast sigue ronda de reuniones con el oficialismo y este martes recibirá a RN en Cerro Castillo appeared first on BioBioChile.
Qué hay detrás de la reactivación de la dupla Jara-Vallejo en el momento de mayor desaprobación al Gobierno de Kast
17:30 "Yo he estado tratando de salir de la contingencia porque no me interesa estar de comentarista del gobierno de Kast, pero se está pasando la raya de la tolerancia", señaló la excandidata presidencial a The Clinic, al referirse al video que difundió junto a la exministra Camila Vallejo, en el que cuestionaron una de las propuestas de la mesa de reactivación laboral del Ejecutivo. En el entorno de ambas señalan que no serán expectantes de las medidas que se adopte en la actual administración que puedan tener un efecto en políticas realizadas por el gobierno anterior. Desde el oficialismo las acusaron de impulsar una "campaña del terror" y las tildaron de ser unas "cara de palo". The post Qué hay detrás de la reactivación de la dupla Jara-Vallejo en el momento de mayor desaprobación al Gobierno de Kast appeared first on The Clinic.
mar
En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población
19:45 Hubo reuniones previas con la Dirección de Presupuestos, las actuales tratativas para asegurar el cálculo de este pago se habrían realizado sin que los trabajadores hayan sido parte de una… La entrada En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población se publicó primero en El Siglo.
FIAT Grizzly y Grizzly Fastback: la marca inscribe a sus nuevos herederos en pleno cumpleaños 127
18:30 FIAT Grizzly y Grizzly Fastback se presentaron en un video que transforma un trámite de registro civil en el lanzamiento de dos SUV familiares con motores multienergía. The post FIAT Grizzly y Grizzly Fastback: la marca inscribe a sus nuevos herederos en pleno cumpleaños 127 appeared first on The Clinic.
Camilo Huerta reaviva la mítica "maldición" de Lucho Jara tras quiebre con Marité: "A mí me pasó"
18:15 En los pasillos más recónditos de la farándula existe un mito que afirma que si Lucho Jara canta en un matrimonio, este está destinado a terminar. Al menos eso cree Camilo Huerta. El modelo se sinceró sobre su quiebre con Marité Matus con sus compañeros del reality de Canal 13 ‘Vecinos al límite’. Ahí, además … Continua leyendo "Camilo Huerta reaviva la mítica "maldición" de Lucho Jara tras quiebre con Marité: "A mí me pasó"" The post Camilo Huerta reaviva la mítica "maldición" de Lucho Jara tras quiebre con Marité: "A mí me pasó" appeared first on BioBioChile.
viña
Revelan identidad de chofer del atropello múltiple en Viña del Mar: abogado dice que quiere colaborar
17:00 Mientras se efectúa la investigación el funcionario naval permanecerá recluido en el Cuartel de Infantería de Marina de Concón.
Abogado defensor de imputado por matar a 6 personas en atropello en Viña del Mar: conductor está "consternado" y "no tenía problemas de salud"
15:45
Ripamonti pide $ 2 mil millones a Subdere para comprar exsucursal de Scotiabank y expandir las dependencias del Teatro Municipal de Viña del Mar
14:47 Ripamonti pide $ 2 mil millones a Subdere para comprar exsucursal de Scotiabank y expandir las dependencias del Teatro Municipal de Viña del Mar Diario Financiero
ataques
EEUU lanza una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán por tercera noche consecutiva
19:15 El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ha anunciado este lunes una nueva oleada de ataques contra territorio iraní por tercera noche consecutiva después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurase que "golpearían" fuerte a Teherán durante la madrugada.
La UE y Reino Unido aprueban sanciones contra Rusia por ataques cibernéticos a Europa
18:15 Las medidas se dirigen contra los responsables de ciberataques, interferencias en elecciones y difusión de discursos maliciosos
EEUU sanciona a dos personas y una entidad por facilitar ataques informáticos a empresas estadounidenses
18:00 Los señalados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos son el proveedor de VPN --Red Privada Virtual-- First VPN Service (1VPNS), su administrador Dimitro Rashevski y Yegeni Silayev, un ciudadano bielorruso que camufla software maliciosos para evitar ser detectados.
irán
EEUU lanza una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán por tercera noche consecutiva
19:15 El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ha anunciado este lunes una nueva oleada de ataques contra territorio iraní por tercera noche consecutiva después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurase que "golpearían" fuerte a Teherán durante la madrugada.
Reino Unido ilegaliza a la Guardia Revolucionaria de Irán y redobla los poderes para perseguir sus actividades
17:45 En este sentido, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha afirmado que con este movimiento Londres busca que el país "nunca se convierta en un terreno de juego para Estados que buscan sembrar el miedo, la división y la violencia en nuestras calles".
Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz
14:15 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que restablecerá el bloqueo naval contra Irán y agregó que cobrará un 20% de compensación a aquellas embarcaciones que crucen el estrecho de Ormuz como compensación por brindarles seguridad. “El Estrecho de Ormuz está ABIERTO y permanecerá ABIERTO, con o sin Irán”, comenzó señalando el mandatario norteamericano … Continua leyendo "Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz" The post Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz appeared first on BioBioChile.
ormuz
EE.UU. cobrará una tasa de 20% a todos los barcos por autodenominarse "el guardián del estrecho de Ormuz"
15:30
DP World planea construir un nuevo puerto en la costa este de los Emiratos Árabes Unidos para evitar el estrecho de Ormuz
15:00 El proyecto del operador emiratí representa un cambio importante en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz
14:15 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que restablecerá el bloqueo naval contra Irán y agregó que cobrará un 20% de compensación a aquellas embarcaciones que crucen el estrecho de Ormuz como compensación por brindarles seguridad. “El Estrecho de Ormuz está ABIERTO y permanecerá ABIERTO, con o sin Irán”, comenzó señalando el mandatario norteamericano … Continua leyendo "Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz" The post Trump restablece bloqueo naval contra Irán y fija el precio que cobrará a barcos que crucen Ormuz appeared first on BioBioChile.
atropello
Revelan identidad de chofer del atropello múltiple en Viña del Mar: abogado dice que quiere colaborar
17:00 Mientras se efectúa la investigación el funcionario naval permanecerá recluido en el Cuartel de Infantería de Marina de Concón.
Abogado defensor de imputado por matar a 6 personas en atropello en Viña del Mar: conductor está "consternado" y "no tenía problemas de salud"
15:45
Amplían detención de cabo de la Armada imputado por atropello múltiple en feria de Viña del Mar
14:46 El Juzgado de Garantía de Viña del Mar amplió hasta este miércoles la detención de Jonathan Richards, cabo de la Armada de 37 años, imputado por el atropello que dejó seis personas fallecidas y siete lesionadas en la Feria Caupolicán, en el sector de Gómez Carreño. El hecho ocurrió cerca de las 08:30 horas del domingo, por causas que aún son materia de investigación, el funcionario naval perdió el control del vehículo que conducía, subió a la vereda y arrolló a varias personas que se encontraban en el lugar. Tras la audiencia de control de detención, la Fiscalía informó que la formalización quedó pendiente a la espera de antecedentes técnicos, entre ellos el informe definitivo de la SIAT de Carabineros y el protocolo de autopsia de las víctimas. Tras el atropello, se difundió un video en redes sociales en que el imputado habría señalado que se desmayó mientras conducía. Sobre esa versión, la fiscal Carolina Monsalve explicó que, "el imputado no ha hecho ni lo uno ni lo otro: no ha prestado declaración ni se ha acogido a su derecho a guardar silencio" por lo que, "no se cuenta formalmente con esos antecedentes". Monsalve agregó que las pruebas de alcohol y drogas practicadas al funcionario naval no arrojaron presencia de sustancias: "El intoxilyzer arrojó 0.0 y el narcotest lo mismo". La defensa, representada por el abogado Gonzalo Yuseff, sostuvo respecto al eventual desmayo que "no hay mucho más de lo que ustedes ya saben o de lo que ha circulado" y aseguró que su representado "es una persona saludable" y que "problemas de salud no tiene". "La disposición del imputado es colaborar plenamente en la investigación y para él esto es una tragedia sin nombre", afirmó el defensor, quien añadió que esperarán hasta la formalización para exponer sus argumentos. Respecto de las personas lesionadas, cinco fueron trasladadas al Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar. De ellas, dos ya fueron dadas de alta por lesiones menores, mientras que una mujer y sus dos hijos, lactantes mellizos, permanecen internados, estables y fuera de riesgo vital. El imputado quedó en calidad de detenido en tránsito y cumplirá la medida en el Cuartel de Infantería de Marina de Concón, debido a su condición de funcionario naval, hasta la audiencia de formalización programada para este miércoles. Evaluación de medidas de seguridad En paralelo a la investigación penal, las autoridades abordaron este lunes eventuales medidas de seguridad vial para los días de funcionamiento de la Feria Caupolicán. Tras un comité policial, se evaluó reforzar la presencia de Carabineros en el sector, con apoyo de patrullas mixtas OS14 y equipos municipales. La general de Carabineros Patricia Vásquez detalló que "Carabineros está trabajando y está recabando antecedentes, tanto de testigos como cámaras que han tenido domicilios particulares. Va a haber un reordenamiento, hay una reunión ya planificada con la municipalidad, para que en aquellos días que exista feria contar con presencia de Carabineros, pese a estar muy demandados por terreno, es un polígono extenso que tiene la unidad que le corresponde, pero apoyados por patrullas mixtas y la municipalidad". El delegado presidencial Manuel Millones informó que también se trabajará en la instalación de cámaras de vigilancia y otras medidas de control de seguridad y velocidad en el lugar. Además, la autoridad señaló que se solicitó al Ministerio de Obras Públicas realizar un levantamiento para evaluar la instalación de barreras de protección en el perímetro de la feria.
ministro
Comité de Ministros da luz verde a casi US$ 3.000 millones en inversión: incluye megaproyecto de Codelco y nuevo Instituto Nacional del Cáncer
19:45 La instancia, que sesionó por octava vez bajo el actual gobierno, ya ha revisado 20 proyectos que tenían recursos pendientes. Con esto, ya se han resuelto iniciativas que involucran cerca de US$11.500 millones de inversión.
Senadora Cicardini defiende critica postura sobre megarreforma: Una foto del PS con ministro Quiroz "nos hubiese pesado históricamente". Y por fallido acuerdo con el PPD: "Estaba haciendo trampas y salió pillado"
19:45
Andy Burnham asegura liderazgo laborista y queda a un paso de ser primer ministro británico
18:15 Andy Burnham superó este lunes los apoyos necesarios para ser proclamado formalmente en los próximos días como nuevo líder laborista y futuro primer ministro británico, sucediendo a Keir Starmer, tras acumular un total de 349 nominaciones de diputados de su formación, suficiente para neutralizar la posibilidad de tener algún rival. El exalcalde de Mánchester, ahora … Continua leyendo "Andy Burnham asegura liderazgo laborista y queda a un paso de ser primer ministro británico" The post Andy Burnham asegura liderazgo laborista y queda a un paso de ser primer ministro británico appeared first on BioBioChile.
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En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población
19:45 Hubo reuniones previas con la Dirección de Presupuestos, las actuales tratativas para asegurar el cálculo de este pago se habrían realizado sin que los trabajadores hayan sido parte de una… La entrada En las ciudades chinas, y de manera patente en su capital, Beijing, la seguridad pública no es una aspiración: es una realidad cotidiana que sus habitantes dan por sentada y que los visitantes palpan de inmediato. Dejar el teléfono móvil sobre una mesa en un café, caminar de madrugada por sus calles y pasajes, recorrer mercados sin sentir la presión de los carteristas, son experiencias que distinguen radicalmente la vida urbana en China de otras metrópolis del mundo. Carlos Ugas Lisboa. Periodista. Beijing. 7/2026. La sensación de seguridad que experimentan residentes y visitantes en Beijing no es fruto del azar ni de una sola medida aislada. Responde a un sistema conscientemente diseñado que combina tecnología de punta, presencia policial estratégica y una cultura ciudadana que valora profundamente el orden social. Este ecosistema actúa en distintas capas que se refuerzan mutuamente, haciendo que el conjunto sea mucho más robusto que cualquiera de sus partes por separado. La red de videovigilancia: ojos que nunca duermen China ha construido una de las redes de videovigilancia más densas y sofisticadas del mundo. En Beijing, las cámaras de circuito cerrado se despliegan en una doble dimensión: la pública y la privada. En el ámbito público, la administración municipal y las fuerzas de seguridad operan millones de cámaras en avenidas, plazas, estaciones de metro, cruces peatonales y espacios de aglomeración ciudadana. La cobertura es prácticamente total en los distritos centrales. En paralelo, el sector privado -restaurantes, hoteles, centros comerciales, edificios residenciales, tiendas y oficinas- ha adoptado de forma masiva sus propios sistemas de vigilancia. Esta doble red crea una malla sin huecos que, en la práctica, significa que cualquier acto delictivo cometido en espacio abierto o semipúblico queda registrado con alta probabilidad. La consecuencia disuasoria es formidable: quien considera cometer un robo, una agresión o cualquier acto antisocial sabe que las posibilidades de ser identificado y capturado son altísimas. Las cámaras más modernas incorporan tecnología de reconocimiento facial integrada con bases de datos policiales, lo que permite la identificación en tiempo real de personas con órdenes de búsqueda. Este nivel de integración tecnológica transforma la videovigilancia de un registro pasivo a una herramienta activa de prevención, control y respuesta. Comercio sin guardias: la confianza como norma Una de las imágenes que más sorprende al visitante extranjero que recorre los supermercados y tiendas de Beijing es la ausencia, casi total, de personal de seguridad privada en el interior de los establecimientos. En muchos países, los supermercados despliegan guardias en cada sección sensible, las tiendas de electrónica exhiben sus productos encadenados y los establecimientos de lujo cuentan con porteros que evalúan al cliente antes de dejarle entrar. En Beijing, la norma es la contraria. Los productos se exhiben libremente. Los teléfonos de alta gama se pueden tomar en mano sin que un empleado supervise cada movimiento. Los supermercados funcionan sin la atmósfera vigilante y a veces opresiva que se percibe en otros países. Ello no responde a una ingenuidad comercial, sino a que el efecto combinado de la videovigilancia omnipresente, las penas severas para los delitos menores y el alto índice de resolución de casos hace que el hurto sea una opción poco racional para el potencial infractor. El resultado es un ambiente comercial más agradable, menos costoso operativamente para el empresario y más digno para el consumidor, quien no se siente sospechoso por el mero hecho de entrar a una tienda. El celular sobre la mesa: una prueba de fuego de la confianza social En las ciudades de América Latina, Europa o África, dejar el teléfono móvil o el ordenador portátil sobre una mesa en un espacio público -una cafetería, una biblioteca abierta, un restaurante- es un acto de imprudencia que se paga caro. En Beijing, esta escena es cotidiana y sin drama: estudiantes que dejan sus laptops en la mesa de una biblioteca universitaria para ir al baño; trabajadores que olvidan el teléfono en la bandeja de una cafetería mientras buscan una silla; turistas que fotografían un monumento y dejan la mochila en el banco. Esta realidad, que para muchos visitantes resulta casi increíble, tiene consecuencias prácticas de gran alcance para la calidad de vida: elimina la ansiedad constante del propietario de objetos valiosos, facilita la movilidad urbana sin el peso de la vigilancia permanente de las pertenencias y, sobre todo, genera un clima de confianza interpersonal que impregna el tejido social. La explicación nuevamente reside en la percepción de riesgo del infractor potencial: en un entorno donde las cámaras graban, donde la resolución de hurtos es alta y donde las consecuencias legales son significativas, el costo del delito supera con creces cualquier beneficio esperado. La racionalidad disuasoria funciona. Presencia policial: visible y pasiva, estratégica y constante La presencia de las fuerzas de seguridad en Beijing opera en dos registros complementarios. El primero es la presencia visible: agentes uniformados en intersecciones clave, puestos de policía de barrio (派出所, pàichūsuǒ) distribuidos cada pocas manzanas, patrullas en vehículos y a pie que recorren los principales ejes comerciales y turísticos. Esta visibilidad cumple una función fundamentalmente disuasoria y de proyección de orden; el ciudadano sabe que el Estado está presente y próximo. El segundo registro es la presencia pasiva: agentes de civil que se integran en el paisaje cotidiano de mercados, estaciones de transporte y espacios de ocio, así como una red de cooperación ciudadana que actúa como extensión informal del sistema de seguridad. Los comités de residentes, figuras tradicionales de la organización de base en China, incorporan en la actualidad funciones de alerta temprana que multiplican exponencialmente la capacidad de detección de anomalías. La combinación de ambas presencias -la uniforme que tranquiliza y la invisible que vigila- crea un ambiente en el que la impunidad es percibida como una posibilidad menor. No es el miedo al policía visible lo que ordena la conducta, sino la internalización social de que el sistema de respuesta, en cualquiera de sus formas, es eficaz. Seguridad y calidad de vida: una ecuación con valor social El modelo de seguridad de Beijing -y del conjunto de China- tiene efectos concretos sobre la calidad de vida de sus habitantes. En primer lugar, libera recursos cognitivos y emocionales: el ciudadano que no teme ser asaltado en la calle, robado en el transporte o víctima de hurto en un espacio público destina esa energía a actividades productivas, relacionales y de bienestar. La ausencia de miedo es, en sí misma, una forma de libertad. En segundo lugar, la seguridad urbana favorece la vida nocturna, el comercio callejero, el uso intensivo de los espacios públicos y la movilidad peatonal. Beijing es una ciudad que se vive de noche con una normalidad que muchas capitales del mundo envidian: sus hutongs (pasajes), sus parques y sus zonas de ocio se llenan de personas a cualquier hora sin que ello genere la angustia que acompaña a las salidas nocturnas en contextos de alta inseguridad. En tercer lugar, desde una perspectiva económica, la baja tasa delictiva reduce costos para el comercio (menos pérdidas por hurto, menos inversión en seguridad privada), para las aseguradoras y para el propio Estado, que puede orientar recursos hacia servicios sociales en lugar de destinarlos íntegramente a respuesta reactiva ante el crimen. El modelo de seguridad de Beijing ciertamente no es trasladable mecánicamente a otros contextos culturales o territoriales. Pero sí ofrece lecciones de valor universal: la coherencia sistémica entre tecnología, presencia humana, respuesta judicial y cultura ciudadana produce resultados que ninguna de estas variables consigue por sí sola. Cuando los distintos componentes del ecosistema de seguridad se refuerzan mutuamente, el resultado es una ciudad donde vivir bien, vivir seguros, no es un privilegio de los que pueden pagar protección privada, sino una experiencia compartida por el conjunto de la población se publicó primero en El Siglo.
"La cuota Fuenzalida": Se le achica el cerco a exdiputado UDI que recortaba el sueldo de sus asesores para dejarselo él. PDI pericia su celular
19:45
El último escrito y columna de Enrique Krauss, publicado en Cambio21. Presencia vigente del Cristianismo. Conversaciones entre un abuelo y su nieto
19:45
incendio
Incendio en bodega moviliza a más de 15 compañías de Bomberos en Santiago Centro
19:00 Un incendio de gran magnitud se registra este lunes en una estructura de cuatro pisos ubicada en la esquina de las calles Zenteno con Santiago, en las cercanías de avenida Manuel Antonio Matta, comuna de Santiago. Según información preliminar entregada por Bomberos, el inmueble corresponde a una bodega que almacenaba caucho o algún producto derivado. La emergencia movilizó a 28 vehículos del Cuerpo de Bomberos de Santiago, correspondientes a 16 compañías, además del apoyo del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, escalas telescópicas, vehículos de comando, unidades de apoyo y ambulancias del SAMU. El fuego afectó el cuarto piso del inmueble, desde donde salía la mayor columna de humo, aunque durante el combate se observó un nuevo foco en el primer piso de la estructura. Los edificios cercanos fueron evacuados de manera preventiva para favorecer las labores de emergencia. Producto del operativo, el tránsito fue cortado en el cruce de Santiago con Zenteno para facilitar el trabajo de Bomberos, mientras Carabineros resguardó el perímetro.
Varias compañías de Bomberos combaten gran incendio en inmueble de Santiago Centro
18:15 A esta hora, cuerpo de Bomberos combate un incendio en un inmueble de la comuna de Santiago. El siniestro afecta un local comercial ubicado en la intersección de calle Zenteno con Santiago. Voluntarios de al menos 11 compañías trabajan en el lugar, con el fin de impedir su extensión a viviendas colindantes. 🔴 AHORA: el … Continua leyendo "Varias compañías de Bomberos combaten gran incendio en inmueble de Santiago Centro" The post Varias compañías de Bomberos combaten gran incendio en inmueble de Santiago Centro appeared first on BioBioChile.
Niña de tres años y su hermano de 11 murieron en incendio en Colina
14:15 Una niña de tres años y su hermano de 11 murieron la madrugada de este lunes en un incendio ocurrido en calle Rodrigo de Triana con Puerto Palos, en la comuna de Colina. Según consignó Radio Cooperativa, el cuerpo de la pequeña fue encontrado durante las labores de retiro de escombros. Tarea realizada por Bomberos. […] The post Niña de tres años y su hermano de 11 murieron en incendio en Colina appeared first on La Nación.

















































































